Y entonces decidí iniciar una cuenta regresiva a partir de los 30 días antes de mi viaje. Y con ella comenzaron a aparecer todo tipo de emociones: felicidad, tristeza, emoción, desánimo... 30, 29, 28, 27... Y un día estaba muy emocionada por el cambio y quería que el viaje fuera mañana y al día siguiente me daba una tristeza enorme pensar en dejar todo y tanto... Y otro día me preguntaba a mi misma por qué tenía que ser tan ambiciosa si tengo tanto y soy tan feliz ¿Para qué quiero irme? Y no encontraba la respuesta que verdaderamente me convenciera, y me ahogaba en un mar de lágrimas... Y al otro día no podía dejar de hacer planes para mi nueva vida y la emoción me invadía dejando de lado la tristeza...
Y entonces decidí dejar de contar. Pensé que de esta forma podría sentirme un poco más tranquila y menos presionada, y así fue. Y entonces me limité a vivir mis días simplemente de manera plena y sin presiones y a confiar en que el tiempo de Dios es perfecto y que si Él me había puesto en este camino sería por mi bien. Y me tranquilicé. Y a veces lloro, y a veces me río, y a veces extraño y aún no me he ido. Y pienso en todo aquello que echaré de menos a pesar de que a veces lo he tenido de más. Y anhelo llevarme un pedacito de cada una de las personas que amo, y un pedacito de cada cosa de la que me quejo. Y Caracas se ve más bonita cuando sé que la voy a extrañar. Y vuelvo a llorar...
Y es que, como me dijo una amiga "se olvidaron de contarnos una parte: se puede tener todo, sí, pero no a la vez" Y es que nunca estamos conformes con lo que tenemos... Y es que a veces quisiera ser tan valiente y decidida como mi mamá. Y a veces quisiera que el miedo no existiera, o al menos no ese que te paraliza... Y sin embargo sé que lo que estoy haciendo es lo correcto. Y es que no existen ramos de rosas sin espinas.
¿Y ahora? Ahora pasan los días y parece ser que las aguas vuelven a su cauce, que las emociones están paralizadas o que se fueron de vacaciones... Quizás están en Nueva York esperando a que llegue para ponerme de nuevo en esta montaña rusa de sentimientos encontrados. Espero equivocarme y que cuando esté allá simplemente vea todo de forma más clara y todo sea tal y como lo imaginé...
Y para no desentonar les dejo un video de El Canto del Loco de la canción "Una foto en blanco y negro", original de su álbum "Estados de ánimo" aunque esta versión es de su último álbum "Radio la Colifata" Y por qué? Pues porque sí... Porque me gusta.
Y...